Este blog se ha abierto para difundir la creación de artistas de la región del BíoBío.
La historia dice que hace 2700 años A.C. aparecen los primeros relatos que describen una guerra, desde allí hemos recibido imágenes y consignas que describen muerte, desolación y hambre. Este colectivo dice No a la guerra cualquiera sea su forma, está al servicio del arte y la nobleza del ser humano.
Un aporte CIC
Arte y Cultura
Centro de Investigaciones Culturales Colectivo La silla
Al fin la luz, intensa llena mi llegada con aromas a yodo y cloroformo;
inconciente del recuerdo que siempre viene en otras cavidades futuras soy golpeado por primera vez, escucho mi propio llanto que no conmueve a los extranjeros que esperan por mí;
una fingida y escrupulosa bienvenida, nada saben de siglos o serpientes de Macedonia o supernovas, cuatro manos transpiradas intentan un abrazo mientras traduzco el significado de exclamaciones y ansiosas miradas;
son desconocidos para mi aunque intentan entender mi lenguaje original no me conocen;
intercambio de miradas auscultando afectos constato extrañado su temor a las serpientes, han olvidado ya sus propios viajes no queda nostalgia en sus relojes pulsera;
inmensas voces me invitan al aprendizaje del vómito, y yo, por primera vez, vomito;
siento la alegría en ellos inconmensurablemente satisfechos, percibo mi pertenencia acercándose
pertenencia en la luz que todo lo domina; a un nuevo alimento recorre mis arquetipos no hay problema están preparados para todos los brebajes;
vuelvo a escuchar mi llanto, tartamudean vacilan recurren a más yodo a más cloroformo me calmo;
comprendo, no saben de mi, viajero flotante de flotación suspendida en ausencia de Cronos;
comprendo el nuevo idioma traduzco sin problemas el hedor a yodo a azufre, mi voz fluye en el espacio de las disciplinas transpiradas
de tímidos abrazos vacilantes; el embrión viajero que llevo conmigo me avisa, delicadamente, su decisión al retorno a dar la espalda, hacia el encuentro de su madre grande del gran útero de serpiente que cobija abrazando a los viajantes de eterna humedad en las alas de eterna nostalgia por la cavidad original. vibraciones;
recuerdo todo.
Entre los labios.
Frente al umbral la luz se retira, me observan ciertos pliegues ciertas gargantas insinuantes, cavernosas flores invitando a despertar los arquetipos a soltar las armas a olvidar la serpiente;
vacilo, mientras aparece una nueva marea, voluptuosa, acariciando con susurros mi llegada;
un canto hecho sólo para mis entrañas me impulsa me atrae siento el cosquilleo en los hombros, el trayecto se ha vuelto conocido; son pliegues amorosos
de doctrina amorosa de labial contextura; presiento la luz aguardando, los labios anuncian, con dolor en mi estómago, su retirada, sobreviene un tiraje en mi cabeza transito entre medusas y cavidades groseramente aceitadas;
la traducción se activa los arquetipos reconocen el alumbramiento el comienzo de un nuevo idioma, la luz se deja ver intermitente, ¿ De donde la sangre?, soy empujado lanzado verticalmente por labios de gruesas ya he estado aquí una y otra vez muchas veces antes, con otros nombres otros labios cavernosos la misma luz la misma serpiente
Escucha el cúmulo de voz atragantado lo llama arriba una difracción de Venus de los pastizales cantan hasta los grillos. ¡Es la noche soberbia que mira la presunta muerte del sonido! (Venus canta con los grillos) ¡Muere la guitarra de puta madre! ¡la voz no sale! ¡el sonido apaga! Se incendian las carpas del campamento la voz no sale, se atraganta.
¡DILO!
¡Sal voz de mierda prensada! ¡Di lo que piensas, lo que sientes!
Te llama de arriba un planeta iluminado ¡Sal voz de mediocre idiosincrasia!
Vuela a las estrellas relativas estrellas de piedras brillantes estrellas de ojos encandilados estrellas de almas soñadoras estrellas de voces estrelladas que vuelan con alas ajenas y cantan con los grillos incinerados.
¡Sal de una vez, puto cúmulo atragantado! ¡di lo que precisas y vuela al universo!
Crónica Póstuma
Te vi con tus ojos embotellados en loza incolora tu sombra opacaba la sombra de la creación.
Te vi ligera como trenza en un lapso de tiempo inmóvil te oí callar los crujidos de tus uñas andróginas.
Te olí la siembra funesta de tu sudor a la tierra vi cada gota planear como rayo estupefacto.
Noté cascadas vomitadas desde ambos lóbulos colgantes vi los peces ahogarse en el agua parasitada y violenta.
Espanté los vientos que miedosos soplaban tu rostro afligido puse en ellos mis propios miedos y decepciones.
Planté a tus pies el árbol grueso de las equivocaciones y vi crecer en ellos los frutos jugosos de mis errores.
Comí de tu cuerpo desgastado el último vestigio de calor casi pude sentir a un trozo abrazar mis colmillos.
Enterré la semilla lapidaria a un costado del mar y te vi una última vez, regándola con mis propios ojos.
Para mañana
Hoy escribo con odio en vez de amor presiono la punta de la pluma contra el papel mientras arriba un universo implota paralelo y el tiempo retrocede anormal. Esto es lo que escribiré:
“Odio la vida nuestra que da tormentos insuperables, y odio a la gente que hace más sano vivir solo.”
Un pensamiento presente; lo tengo como dos pájaros anidados en mi apareamiento neuronal pero no lo escribiré pues mañana no sé si estaré arrepentido o aún más rencoroso. No lo sé, si aún queda universo arriba, confiaré en el mañana, una última vez, tal vez pueda escribir ligero tal vez las galaxias detengan su vejez tal vez suceda o quizás me dé un aneurisma cerebral justo ahí, donde los pájaros se anidan, y termine por romper la pluma. No lo sé, mañana lo sabré.
De mis palabras
Al avenir de la mañana estoy como leproso de mi rostro segmentado se desprenden los poemas ayer fue turbulento; hoy me puedo arriesgar a respirar hoy puedo colorear el aire con mi lengua puedo enfriar mi pecho con un soplido crioscópico ¡Oh! pero las palabras éstas no han venido solas las tuve que buscar en sus nidos de ternura amarrada las tomé con cuidado, las llevé conmigo las llamé por su nombre humano: …………………………..¡P …………………………..A …………………………..L …………………………..A …………………………..B …………………………..R …………………………..A …………………………..S!
Palabras que hablan en las mentes más poderosas palabras que arrullan halagüeñas las vi combinadas en formas ilegiblemente bellas me comprometí con sus curvas excitantes. Mis amadas siluetas de porcelana invisible:
Gracias por hibernar la soledad que me sucede gracias gracias por el camino residual limpiado en seco con el detergente que yo extraño Gracias, pero…
¡Qué mal me hicieron anoche, palabras preciosas, qué deshecha la sangre anémica de mis manos sinceras que duermen al calor de la pluma! Traicionado en la noche cuando necesité más consuelo traicionado por el recuerdo en tiempos de amnesia.
¡No más traición! ¡Y qué si me desprendo de las palabras impregnadas en mi rostro leproso y las dejo susurrando en los poemas del olvido y me divorcio de ellas con una ceremonia de antifaces mortecinos!
Tengo la receta que hará un más que algo a estas líneas pobremente llamadas poemas y estas palabras se transfigurarán en mis pupilas irritadas de haber dormido poco pero allí sólo me traicionarán una nueva vez ¡no quiero!
Las podría borrar una tras otra o sólo ignorar sus lecturas al oído. Las podría eliminar de mi cuerpo leproso o aceptarlas como miembros de mi alma.
¡Oh! palabras traicioneras, palabras compañeras ¿Quién más que ustedes podría describir a este león desmelenado que ruge solitario el silencio de todos los que han matado con odio y con amor las ilusiones de un algo valeroso?
Ayer fue turbulento pues me traicionaron Hoy las necesito aquí de nuevo.
Carmen Durán, escritora, antropóloga, feminista, profesora de Biodanza y de Ontología del Lenguaje, decimera. Carmen Durán ha trabajado durante 30 años como activista feminista socio-cultural en la región del BioBio y de Chile. Además, actualmente es docente de la Universidad de Concepción.
a Domingo Gómez Rojas poeta anarquista, muerto en la tortura el año 1920
Aquí vamos los viajeros incansables en brazos de la perpetua sonrisa tenemos jardines lejanos y tesoros enterrados en otras islas vamos siempre tras el mismo norte desde el primer zarpe, hace tanto tiempo buscando el mejor lugar para nuestra siembra encontrando puertos abandonados donde hombres y mujeres muertos pasean descalzos por la calle fría y tañen campanas de duelo en cada esquina somos nosotros; los malditos llevamos banderas bordadas en la piel y la voz gastada de tanto cantar inmóviles se diluyen los sueños hay un viento gris que todo lo arrasa buscamos amor y chocamos con piedras hay una cárcel en cada alma viajera que imprime a la vez alegría y tristeza con tanto viajar almacenando recuerdos se nos fue la vida sin construir los sueños y al irnos nosotros no cambiará nada partirán de otros puertos los nuevos viajeros a buscar esperanzas y encontrarán hombres y mujeres muertos paseando descalzos por la fría calle
Casi un Hombre Bajo el manto triste de la lluvia Pasa un hombre casi un hombre Prolonga sus raices en el cemento El agua invade su pelo, su barba, sus orejas Lleva en la suma de sus heridas El dolor del nido de la calle Las alas de la noche en el alma y El vino que pudre sus entrañas La lengua feroz de un perro azul Lava las huelas de los tiempos Quien podria decir quien es culpable De la tormenta eterna en su destino Al valle silencioso del otoño Arrastra sus pasos ya cansados Las golondrinas en la primavera No serian las mismas que lo vieron Los dioses se ocultan en el bosque Llevan en sus manos los designios Los aromos se esparcen como trigo Manteniendo el ritmo de las aves No habra ni una cruz de madera En la tumba que culmine su camino No habran campanas de difunto Ni flores, ni carro, ni palabras Nadie sabra al otro dia Que un hombre casi hombre paso por la vida
He de confesar que me gusta deambular por las calles de mi ciudad, salirme de ellas y encontrar un tesoro escondido en alguna casa olvidada por el tiempo. Recorrer sus habitaciones entre telarañas y retratos desteñidos de miradas adustas y sombrías. Sentarmeen un destartalado sillón frente a una chimenea en donde chillan presurosas ratas. Sacar mi libro de versos preferido de entre mis ropas y soñar y soñar.
¡Ah, soñar que encanto! Libre por siempre y lejos de todo. Libre como el humo que se va elevando suavemente cada vez más para escabullirse por entre el techo roto hacia la inmensidad.
Cómo me encanta pasear por las avenidas, sentir sus palpitaciones, distinguir sus aromas, apreciar sus líneas, jardines y balcones floridos. Y entre fragancias de rosas y claveles ver el rostro hermoso de una madre que atareada en la artesa me arroja la más linfa flor para mi solapa.
Llegar a la estación ferroviaria y sentirme nuevamente útil, ayudar a las señoras con sus pesados canastos, bultos y maletas. Sentir el bullicio, la alegría de los viajeros, el dolor de una despedida y el chirrido inconfundible de la locomotora, y luego, el humo a la distancia.
Llegar al puerto con la algarabía de gaviotas revoloteando entre las embarcaciones, el inconfundible olor a mar por todas partes, las redes remendadas al sol junto a la ilusión de la próxima incursión. Transitar por entre los botes arrojados en la playa y deleitarme leyendo sus nombres. Algunos me sugieren secretas historias de amor: “Delfina I”, “Angélica Hermosa”. Sentarme en una proa y hacerme a la mar, surcando raudo las olas y traer un pez dorado para cada uno de nosotros.
Me gusta mirar a los pescadores, hombres fornidos, de piel rugosa e historias sin tiempo. El mar se les ha impregnado en los ojos, la roca en sus manos, el horizonte en sus dientes y una tempestad en los cabellos.
Pasar a la escuela donde un universo de conocimientos encerrados se abrió a mentes ansiosas y fructíferas; compartiendo el pan y la lección del profesor que brota de las páginas impresas.
Llegar al parque somnoliento de árboles caprichosos y aves sinfónicas, en donde pincel Maestro pintaron los más bellos colores.
Y después la plaza, siempre con estudiantes revoloteando, el viejo fotógrafo, los multicolores globos, los helados y las golosinas.
Todo es maravilloso cada día. Andar y andar, soñar y soñar. Regresar al asilo radiante y todos podrán ver en mis ojos cansados y sin luz mis andanzas cotidianas.
Y esta noche soñaré otra vez con mi barrio, con mi calle favorita. Esa que nos vio crecer y jugar. Esa que esta tarde afloró en una esquina y me habló de sus cosas con voz grave y añosa, gastada por el polvo y el viento. Escuché cordialmente sus lejanas alegrías y tristezas presentes, de haber sido ella el centro de reunión de desgarbados muchachos, de haber presenciado en tantas noches de luna el encuentro de secretas pasiones o en una tarde de lluvia ese beso que se escurrió por la alcantarilla. Oírle decir de su entusiasmo por reñidos encuentros futboleros. Ella, fiel hincha, observaba corretear a sus “ídolos” tras el balón improvisado. Después nos tendía sus amplias veredas para el descanso, participando en chispeantes y sabrosos comentarios; riéndonos estrepitosamente hasta el ocaso.
Oírle decir de la soledad de sus noches nostálgicas, inquietante por los ronquidos de algún vagabundo ebrio, que atraído por las cálidas aceras se durmió soñando que linda sería la vida si estuviera toda plantada de viñedos.
Dormiré plácidamente esta noche junto al vicioso de mi calle... ¡Ah, pero mañana si que no me olvido de decirle al enfermero que una rueda de mi silla esta floja!
No sé a ustedes Pero a mí Me pasa una cosa rara, muy rara, arriba de las micros Sobre todo si voy sentado a la ventana Mirando para afuera Mientras el paisaje y las ideas Se acarician y se funden Irresponsablemente.
Por ejemplo esta mañana Una mujer como un harapo hambriento y seco Se apareció de pronto en la hediondez De las pesqueras en Lo Rojas Y se lavó la cara en una poza en la vereda
Y junto a la mujer había un quiltro flaco De una flacura de palote Como un niño carcomido por la roña de lo Rojas Y el quiltro me miró Moviéndome la cola Con la cabeza de un pescado En el hocico.
Sí Me pasa una cosa rara muy rara arriba de las micros.
Porque después y de repente En medio de mi soledad Esa cosa rara muy rara Como víbora o tarántula Despelleja su evidencia Y ahora no me acuerdo Si era una mujer o era un harapo Bebiendo el agua de una poza en la vereda Lo que vi.
Ni me acuerdo si a su lado había un quiltro flaco O había un niño Famélico Mirándome Llevándose a la boca La cabeza de un pescado.
Leyenda
Porque canté Como los perros que le ladran a la luna Allá Sobre el pantano Y fue quedándose Lo sé De quiltro en quiltro Mi canción en la jauría.
Porque canté Como una rana Como un grillo Y fue quedándose asimismo De rana en rana Y de grillo en grillo Cada uno de mis versos la marisma.
Porque canté Porque escribo Porque en ti pude Hacer el amor como un perro Con aquella luna espléndida Y fuimos ciénaga tú y yo En la humedad y la penumbra.
Porque canté Porque escribo Porque tarde mal y nunca verso Una puerta se me abre entre las sombras Y entro en esa claridad Como en tu sexo.
Mujer como el Mar
Yo conozco una mujer que es como el mar
Viene y se aleja esta mujer como una ola De su misterio azul A la marisma solitaria que me habita
Viene y se aleja esta mujer como una ola Y es una alegría alegre tan alegre Cuando llega y se desnuda Con la nitidez de un barco En la mirada del náufrago
Porque trae tanto de la playa esta mujer a mis orillas Tanto maramor lame mi lecho Que se espuman Sus senos en mi boca Que se olan en mis manos Sus caderas Que me areno entre sus piernas
Y penínsulo Su pubis.
La piel de la Culebra
Este viejo pellejo que se desgarra a flor de piel Por culpa de este otro pellejo inesperado y reciente Que de tan hondo viene y se establece En un espacio y tiempo nuevos Proyectándome
Ese ser desconocido que soy y sigo siendo De pellejo en pellejo Elásticamente
Este lugar entre la forma y el aire Que me desangra y me sutura De un solo beso
La sinrazón que me exhala y me queda después
Esta angustia que me abraza Y me machaca hueso Médula Sustancia Y que me escupe feto Fruto Sortilegio
Los Bichos
Y no obstante lo ominoso del gusano Que se nutre larva y transfigura En el sueño putrefacto de los muertos
Y no obstante el espantoso escarabajo estercolero Que en las fecas nace se consagra y reproduce
Y no obstante la lombriz que mutilada Regenérase en sí misma Semidiós y necrofílica Casi humana
Y no obstante bicharraco sabandija y alimaña Y no obstante lo baboso lo ciempiés lo erizado lo coraza
Y no obstante la lanceta y la ponzoña La trompa que supura y atenaza Yo venero entre los bichos Tres virtudes que no tengo:
Su amor con las raíces
Esas extremidades capaces de hacer música y volar
Y tanta Tanta luz en un poco de luciérnaga.
Amalia
Llévame al bosque encantado Toma mi mano y llévame al bosque de los aromos enanos Antes que anochezca Ahora que la nube se pone su pijama colorado Y en el patio Nos guiñan el ojo las manzanas Desde los manzanos japoneses
Yo sé que aún recuerdas Como sólo en sueños yo recuerdo a veces El silencio aquel del cual brotaba el trino de los pájaros Que entonces no era el trino de los pájaros El tiempo en que la luz remonta el vuelo Y desde la luz que se nos va Acude por nosotros la benéfica negrura de la vida
Muy dentro de mí Yo quería que este fuera la nostalgia de la luz Y no un poema Pero no puedo ensombrecerme ante un gesto de luciérnaga No me nace entristecer en tu presencia
Tú eres la blancura apenas mancillada por el mundo
Llévame al bosque encantado Toma mi mano Y entremos al bosque de los aromos enanos Como la semilla empujada Por el beso de la lluvia entra en la tierra Y se despierta Allí donde las brújulas No tienen otro Norte que los sueños.
Aproximaciones al Misterio
Te regalo mi abeja Su vuelo Su espolón Su cáliz
Mi amor es simple y circular Como la vida Como el sueño de la abeja
Mi amor es un niño remoto Que jugando a las bolitas Le dio cuerda al firmamento
En El principio La Luz rompió los cántaros sagrados Y el semen salpicó las escaleras Chorreando los peldaños seculares
Los óvulos flotaban en el Cosmos
Amar amor Es simplemente Abejas y estrellas Cometas y estrellas.
Desde el Velador
Desde el velador Sentado encima de los libros Alguien me mira
De ese fantasma en sepia Me llega el tango que cantaba mi padre Con la palidez del número seis En la camiseta de Deportes Lota Schwager En un retrato que teníamos Hace tiempo En nuestra casa en Maule
La nostalgia cae por los cuatro costados Y se va detrás de una pelota perdida En el corazón de la infancia
Desde el velador Sentada encima de los libros Alguien me abraza
De aquella luz viuda me llega La imagen de mi madre Zurcida al traqueteo de la máquina Quemándose los ojos a las tres de la mañana
(Un invierno roba tejas la corona de goteras)
Y mientras la lluvia cae por los cuatro costados Y su pie cae sobre el pedal Y la aguja cae sobre la cuenta de la luz La cuenta del agua Las tripas y los trapos A nosotros se nos van desempañando las auras Y nos vamos quedando dormidos Con la frescura del pan en la panera de mañana
Desde el velador Sentado encima de los libros Un solo ser me mira Un solo sol me abraza.
In-Trascendencia de los Perros
Los perros me aman Porque yo me veo en ellos como en un espejo Y ellos Que no saben de espejos Me miran y me ven como a un perro
Yo canto escribo poemas Domestico palabras y perros Ellos ladran aúllan gimotean
Yo trazo mapas en todas direcciones Socavo el cielo con un ojo Me miro la pelusa que tengo en el ombligo
Ellos comen y duermen mean y cagan Van y vienen con un palo en el hocico Van y vienen persiguiendo a los autos
Yo conjeturo teorizo enloquezco Yo invento el amor Me enamoro fornico trasciendo
Ellos se encelan aparean y amamantan
El universo es simple entre los perros Se fundamenta En la pura memoria de olores y lugares
Un día La noche los atropella y se mueren Sin saber qué mierda pasa Se mueren Y a mi se me eriza la piel de repente Con tanto perro medio muerto en las calles Con tanto perro reventado en los caminos
Porque yo no quiero morir como un perro
Y entonces los perros Empiezan a salir de la muerte Con un palo en el hocico Y se echan en mi pecho Y me pasan la lengua por el alma Y a mí me va naciendo una sed desconocida insaciable Tengo hambre tengo miedo Y estoy solo He perdido el rastro a casa y llueve En la negrura del bosque Veo una luz a lo lejos De la luz viene el silbido del amigo que me llama
Y yo corro ladrando hacia la luz Batiendo la cola Seguro Contento
Hombre con una Flor en la Oreja
Debajo de mi pecho La llama de una vela languidece Los brazos del encino se deshojan Y la tarde esconde su farol Mientras un perro muerto llora
Tú eras Sencillamente Un hombre sol Con tanta claridad en la camisa Que toda soledad era tu casa Y todos los silencios un columpio
Has regresado al bosque Jorge Te veo claramente Colmando las raíces Hálito Sustancia Semilla de la poesía Humus del verso Música que emana de la hondura de la tierra Y sale por las grietas Sale por los árboles Y pálidamente es un insecto Una hoja Un brote La mano de la niña que de pronto Me pone una flor en la oreja.
Elevación del Pescado
Uno pesca algo de verdad Cuando descubre un pescado En la mesa de la cocina Y vislumbra Que hay un misterio en eso
Un misterio ahí En la repugnancia de las tripas En la súbita imagen del pescado Que de escama en escama Se eleva y multiplica Simplificándolo todo: Las matemáticas La astronomía egocéntrica El misterio de un orden El misterio de un pez De un pescado que camina Y que de tanto caminar Ha llegado a la luna
El misterio de la rueda en todo orden de cosas El misterio de una rueda vetusta Anterior al misterio de una rueda más grande todavía
La eternidad el círculo El círculo que es círculo Y eternamente círculo en el agua Cuando cae la piedra Cuando cae la bomba
El resorte
La espiral
El resorte y la espiral
La espiral que sujeta el alma a su cuerpo El cuerpo a su madre
El resorte en el ombligo de Dios La Vía Láctea que se abre como una hoja El universo que se encoge igual que un anciano
La espiral de la carnada moviéndose en el fondo El resorte del anzuelo entre las branquias La rueda en el puño que trae un cuchillo El círculo de la olla las cucharas y los platos
La rueda el círculo el resorte la espiral En los intestinos del gato Que se come mi cabeza.
Noctámbulo
La noche me mira con su único ojo
Y a mí de repente se me ocurre En el ojo del cráneo Y en el ojo del pecho Que un enorme gato negro Clava en mí Su pupila incandescente Y que esa pupila incandescente Ese enorme gato negro Sabe quién soy Sabe que hago en este mundo
Sabe por qué me muevo así tan bien De nicho a feto y de feto a nicho en la noche oscura
¿Por qué de pronto siento que lo oscuro y yo nos conocemos no importando de qué lado de la noche nos miremos ojo en ojo?
A veces pienso Que soy hijo de lo oscuro Un bastardo de la noche A quien la noche alumbra
A veces pienso Que noches como esta No son sino la escoria Siempre viva De un remoto Y secreto Amor edípico.
Hombre con el Lápiz en la Oreja
Soy el hombre con el lápiz en la oreja Torpe intento de faquir y curandero Donde piso brotan valles y desiertos Llanos y mareas, parques y tormentas Faros en la niebla, luces cegadoras
Soy el hombre con el lápiz en la oreja Vengo herido lentamente de ternura Con un rastro de famélicas palomas Una baba de gametos y bemoles
Soy el hombre con el lápiz en la oreja Me declaro: Fugitivo prisionero de lo efímero Esa histeria
Soy el hombre con el lápiz en la oreja Me voy yendo Poco a poco cada noche A la noche inevitable La de todos Simplemente la de todos
ENRIQUE SILVA RODRÍGUEZ (Concepción, 1961): Todo el tiempo le ha gustado escribir. Piensa que escribir poesía es una forma de magia. Una especie de sortilegio indescifrable. No porque escribir poesía sea un ejercicio no real, sino porque escribir poesía es un impulso real e irreal. Lo que lo hace un misterio en esencia. Y por lo tanto fuente inagotable de curiosidad y fantasía. Tiene 42 años. Vive en Maule, Coronel. Trabaja como cualquier ser humano de este mundo. Suele sorprendérsele diciéndole a los niños de alma que la belleza existe, que la belleza nos pertenece y gozamos del derecho natural e inalienable a la belleza. Resumiendo: predica algo así como una religión incomprensible, una suerte de locura transparente. O sea, que sigue jugando al Viejito Pascuero, su primer gran oficio.
Los marineros navegan con su alimento de estrellas Cubren los mares con su alfabeto de sal En su orilla errante transita el poeta con su reloj de arena Sus ojos buscan en el equinoccio la grafía de un ave celeste Mientras una chispa con su sangre colorea el crepúsculo.
En el aventurado pasar de los días Su mano inventa un agua que tiembla Que se agita en el surco subterráneo del deseo.
El lirio ha dejado de florecer Anochece y las aves abandonan su vuelo.
2
Sentado en un banco miro la ciudad con mis hojas de papel Intento escribir palabras con la medida de la razón Pero no hay nada nuevo bajo esas luces de neón El mandamiento de la belleza es un acto inevitable.
Los jilgueros bajan silenciosos Por la cola de un cometa Aterrizan en mis zapatos con sus frentes henchidas de voces y deseos La que tiene alas de oro refulgente Semilla de otro espacio Ángeles y serafines de otros misterios.
3
Una lágrima con su belleza de agua Me hace escribir con vehemencia Su gota es flecha Metal que busca su origen.
El címbalo bajo el mar rastrea la nota perdida La roca que lleva tu nombre La palabra que define con certeza mi destino.
EL SOL DE LOS NAVEGANTES
El cielo azul Un planeta celeste a la distancia El nuestro El único Que rodea el espacio No sólo del ojo Sino del oído también.
En la roca más alta Mira el sol de los navegantes Admira el fulgor en su justa lejanía.
Busca en oriente y occidente La verdad de la materia que calcina.
Perpetuo viaje circular que nos ilumina Conciencia y razón de toda medida.
La VIII Región del BioBío se extiende entre los 36º0' y los 38º30' de latitud sur, y desde los 71º00' de longitud oeste hasta el Océano Pacífico. Su superficie territorial es de 37.062,6 Km2., lo que en relación a Chile corresponde al 1,8% del total de superficie. La Región del Biobío limita al norte con la VII Región del Maule, al sur con IX Región de La Araucania, al este con la República de Argentina y al oeste con el Océano Pacifico. La capital regional es la ciudad de Concepción, y la Región se encuentra dividida en 4 provincias con un total de 52 comunas. Provincia de Ñuble, posee una superficie total de 13.178,5 Km2. Su capital provincial es la cuidad de Chillán. Esta provincia esta dividida en 21 comunas: Cobquecura (570 Km2.), esta comuna que se ubica entre los 36º08' de latitud sur y los 72º46' de longitud oeste, en mapudungun significa "Pan de Piedra".
Descargar este Mapa Quirihue (589 Km2.), se ubica a 72 Km. al noreste de la comuna de Chillán. Ninhue (401 Km2.), en lengua mapudungun significa "Lugar protegido por los vientos". San Carlos (874 Km2.). Ñiquén (493 Km2.), Treguaco (313 Km2.), San Nicolás (491 Km2.), San Fabián (1.568 Km2.), se ubica en la zona precordillerana y su capital comunal es San Fabián de Alico. Coelemu (342 Km2.), en lengua mapudungun significa "bosque de búhos" ó "búhos del bosque", se extiende sobre la Cordillera de La Costa. Chillán (511 Km2.), es la capital de la provincia, y en lengua mapuche significa "Silla del sol". Coihueco (1.777 Km2.), su nombre proviene de la lengua mapuche y significa "agua de coigüe". Ránquil (248 Km2.), se ubica a 50 Km. de la ciudad de Chillán. La comuna mantiene el nombre original del sector donde se fundó al comienzo, pero su actual capital comunal es Ñipas. Quillón (423 Km2.), Bulnes (425 Km2.), conocida como la ciudad de las camelias. Chillán Viejo (292 Km2.), Pinto (1.164 Km2.), limita al norte con la comuna de Coihueco, al este con las comunas de Chillán y San Ignacio, al sur con las comunas de El Carmen y Antuco y al este con la República de Argentina. San Ignacio (364 Km2.), Pemuco (563 Km2.), en lengua mapuche significa "agua de peumo", se ubica a 44 Km. al sur de la ciudad de Chillán. El Carmen (664 Km2.), Yungay (824 Km2.) y, Portezuelo (282 Km2.). Provincia de Concepción, limita al norte con la provincia de Ñuble, al sur con la provincia de Arauco, al este con la provincia del Biobío y al oeste con el Océano Pacífico. Posee una superficie territorial de 14.987,9 Km2. La capital provincial es la comuna de Concepción, y está dividida en 12 comunas: Tomé (495 Km2.), limita al norte con la comuna de Coelemú, al sur con la comuna de Penco, al este con las comunas de Ránquil y florida y al oeste con el Océano Pacífico. Talcahuano (92 Km2.), se caracteriza por tener uno de los puertos marítimos más importante de Chile. Penco (108 Km2.), limita con las comunas de Tomé, Talcahuano, Florida y Concepción. Florida (609 Km2.), San Pedro de La Paz (113 Km2.), se encuentra situada al sur poniente del río Biobío. Concepción (222 Km2.), es la capital regional y es conocida en el país como "la perla del biobío". Chiguayante (72 Km2.), Coronel (279 Km2.), la Isla de Santa María pertenece a esta comuna. Hualqui (531 Km2.), se ubica a 24 Km. al sureste de la ciudad de Concepción. Lota (136 Km2.), su nombre proviene del termino mapuche Louta, que significa "pequeño lugarejo o caserío insignificante". Santa Juana (731 Km2.), comuna creada en el año 2004. Provincia de Arauco, limita al norte con la provincia de Concepción, al oriente con la provincia del Biobío, al sur y sur este con al IX Región de La Araucania y al oeste con el Océano Pacífico. Posee una superficie territorial de 5.457,2 Km2. Su capital provincial es Lebu y cuenta con 7 comunas: Arauco (956 Km2.), quiere decir "agua gredosa" en lengua mapuche. Lebu (561 Km2.), capital provincial y se ubica a 145 Km. de la ciudad de Concepción. Los Álamos (599 Km2.), Curanilahue (994 Km2.), Cañete (760 Km2.), Contulmo (962 Km2.) y, Tirua (624 Km2.). Provincia de Biobío, tiene una superficie de 14.987,9 Km2. La capital provincial es l comuna de Los Ángeles y está dividida en 14 comunas: Yumbel (727 Km2.), Cabrero (640 Km2.), San Rosendo (92 Km2.), Laja (340 Km2.), Los Ángeles (1.748 Km2.), Quilleco (1.122 Km2.), Tucapel (915 Km2.), Antuco (1.884 Km2.), Nacimiento (935 Km2.), Negrete (157 Km2.), Mulchén (1.925 Km2.), Quilaco (1.124 Km2.), Santa Bárbara (1.255 Km2.) y, Alto Biobío (2.124,6 Km2.) comuna creada recientemente.
FUENTE: INE; GRAN ATLAS DE CHILE: HISTÓRICO, GEOGRÁFICO Y CULTURAL.